DEJUNADOR QUIROMÀNTIC – IL·LUSIONISTA
[Oceania, 1867 – ?]

ANYS D’ACTIVITAT ARTÍSTICA
1899 – 1900 – 1901 (gener: Teatre Circ Espanyol, Paral·lel/Barcelona – febrer: Els Quatre Gats, Barcelona) – 1916 (agost: Turó Park, Barcelona)
MADRID CÓMICO
La novedad de este año en Oporto la ha constituído el célebre Papuss, ilusionista francés, que se hace encerrar en una urna lacrada y sellada previamente, á presencia del público, y allí permanece durante ocho días, sin tomar alimento. Lo único que hace es beber.
Todo Oporto desfiló por delante de la urna para contemplar á Papuss, que miraba á la concurrencia unas veces sonriendo y otras dando pruebas inequívocas de un soberano hastío.
Una comisión de estudiantes se constituyó en el teatro para no perder de vista al ayunador. Los estudiantes se relevaban cada cuatro horas, día y noche, y su vigilancia duró todo el tiempo que estuvo encerrado Papuss.
Siempre que éste hacía un movimiento, los de la comisión se ponían de pie muy alarmados y acercándose á la urna clavaban en él sus ojos para evitar que se comiera cualquier friolerilla. El ayunador entonces sacaba la lengua y se la enseñaba á la comisión, que volvía á tomar asiento con la gravedad propia de los hombres sesudos.
Cierto día Papuss, recibió una carta de su esposa, residente en Burdeos, y el secretario se apresuró á entregársela, introduciéndola por una rendija de la urna. Cogió Papuss la carta, abrióla y después de leer su contenido, iba á guardarla en el pecho, cuando se levantó la comisión en masa gritando:
¡Que devuelva la carta inmediatamente!
¿Por qué? – preguntó el secretario de Papuss.
Porque puede ser comestible.
Papuss dirigió una mirada burlona á aquellos distinguidos señores, y entregó la carta.
La salida de la urna revistió todos los caracteres de los grandes sucesos.
El teatro estaba de bote en bote; cortáronse con todo el aparato que requerían las circunstancias, los precintos de la urna y Papuss se puso en pie saludando á la concurrencia por medio de un intérprete, pues no habla más idioma que el de Racine.
Señores – dijo poco más ó menos – acabo de demostrar que tengo la paciencia necesaria para permanecer ocho días boca arriba en una urna como los los azucarillos, sin comer, ni fumar, ni escupir… Durante mi estancia ahí dentor, me he aburrido soberanamente, y sòlo hallaba alguna distración oyendo las infinitas sandeces que se les ocurrían á mis visitantes.
En la urna me he convencido de que la humanidad es tonta de capirote. Y con esto no canso más. Yo he hecho mi negocio; con que, abur y que ustedes descansen.
Hay quien dice que antes de entrar en la urna, Papuss toma una gran cantidad de éter sulfúrico; otros dicen que hace uso de unas yerbas misteriosas mercedes á las cuales puede permanecer todo ese tiempo sumido en una especie de letargo; pero la version más verosímil es la que oí de labios de un periodista portugués.
¿Sabe usted lo que se cuenta por aquí? – me dijo – Pues se cuenta que Papuss, antes de acostarse, se lee un par de discursos de un diputado español.
¿Como se llama ese diputado?
El Sr. Rodríguez Sampedro.
